La reflexión de Maitane

2022-09-05

Ni en mil fotos podría reflejar todo lo que hemos vivido durante estas semanas. 
Senegal es Teranga, que en Wolof significa hospitalidad. Senegal es la gente. Un pueblo de gente con capacidad de perdón y mirada al futuro, respeto, ayuda y un país dónde la felicidad no está sujeta al materialismo. 
La música, el baile, la comida, la historia, los paisajes… pero, sobre todo las personas. Personas dispuestas a ayudarte en todo y con una sonrisa de oreja a oreja. Sin duda, todo esto es lo que hace a este país aún más especial. 
Warang, el pueblo que tanto cariño nos ha dado. Diferente y único. Sus calles, sus tiendas, sus casas, los niños, los jóvenes, los no tan jóvenes y los más mayores. Calles llenas de gente que hasta las tantas disfrutan a la fresca hablando de sus cosas. 
Aunque si a alguien tengo que agradecer todo esto, es sin duda a todas las personas que hemos conocido en estos días. Y en especial, a una que desde la distancia puso todo su amor y cariño para que nos sintiéramos como en casa. Eskerrik asko Olatz, el mundo necesita más personas como tú. 
Tenemos mucho que aprender de ellos. Nos han enseñado que menos siempre es más, y que la vida sin estrés es más vida. Entender, ayudar y aprender de otras culturas. Empatizar, respetar y tolerar. Compartir experiencias y opiniones, para que así, algún día podamos vivir en un mundo más justo e igualitario. 
Duele volver a casa, pero volvemos contentas de haber podido vivir todo esto, con mucho aprendizaje y por supuesto, con muchas cosas que cambiar y mejorar. 
Éstas imágenes no valdrían nada sin un poco de autocrítica y humanidad. Gracias Euleuk, a las Sisters, a Bass y a toda tu familia.   
Jerejef Senegal. Laster arte, nos vemos pronto.